Creo que el 2008 fue el año más rutinario que he vivido... lo cual está bien, supongo. Tuvo sus muy excelentes highlights pero el 90% de los 365 malditos días me la pasé en la oficina, o entrenando. O enfermo del estómago porque descubrí que soy intolerante a la Lactosa.
A ver si este 2009 sale un poco más creativo, original, gracioso, peligroso, romántico, dramático, espeluznante, remunerativo y sobre todas las cosas raro e interesante.
